Museo del Ferrocarril de Madrid

Señales de cola del coche-salón MZA ASFFV13


01/09/2013

Señales de cola del coche-salón MZA ASFFV 13 (RENFE ZHV 313)

Año 1907. Taller de Pequeño Material MZA (Madrid, España)

Piezas:
IG 00294: Disco de centro de cola de tren
IG 00246 y IG 00253: Señales laterales de cola de tren

Museo del Ferrocarril de Madrid


Las señales de cola se utilizan para que los agentes de circulación y los propios maquinistas puedan comprobar durante la noche si un tren circula completo o se han desenganchado en un trayecto parte de los coches y/o vagones de la composición. Con este fin, se colocan en el último de los vehículos del convoy las señales de cola establecidas por el reglamento de señales vigente. A su paso por cada estación, el personal de circulación debe comprobar que van encendidas y que su aspecto es el correcto. En caso contrario, deberán dar aviso urgente para detener la circulación, evitando colisiones o alcances accidentales con el material rodante que se ha desenganchado.

En los inicios del ferrocarril estas señales eran faroles portátiles que funcionaban con petróleo o aceite. En cada estación, los lampareros eran los agentes encargados de quitar las señales de cola a los vehículos que llegaban a la misma y de ponérselas a los que salían. Actualmente estas señales son eléctricas y en muchos casos van integradas en la propia carrocería de los vehículos ferroviarios.

Este conjunto de señales perteneció al coche-salón ASFFV 13 de la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y a Alicante (MZA), adquirido en 1868 a la empresa parisina Chevalier, Cheilus & Cie. Se trataba de un pequeño, pero lujoso, coche de dos ejes que contaba con tres departamentos y un aseo, tenía calefacción por vapor y freno de estacionamiento y vacío. Por su diseño, con uno de los extremos acristalado, este coche estaba destinado a circular siempre al final del convoy y por ello portaba las señales de cola.

Como puede leerse en la plaquita que tiene colocada cada uno de los faroles, los tres fueron fabricados en 1907 en el taller de Pequeño Material de la Compañía MZA. El disco de cola iba situado en el centro de la traviesa trasera del coche y los faroles laterales en cada uno de los ángulos superiores del mismo, emitiendo una luz blanca hacia adelante, que permitía al maquinista comprobar desde la cabina si iban encendidos, y otra roja hacia atrás.

El Reglamento de señales de MZA establecía además que los faroles laterales pudieran anunciar un tren especial que circulase a continuación por la misma vía y en el mismo sentido. Esta indicación se realizaba sustituyendo la luz roja de uno de los faroles laterales de cola por una luz verde. Por este motivo, estos dos faroles cuentan en su interior con un sencillo mecanismo que permite cambiar el cristal rojo por uno verde accionando una pequeña palanquita situada en la parte superior de los mismos.